Si quieres un buen polvo, ¡Búscate a una fea!

Sí, sí, has leído bien. Y cuanto más fea mejor. Hoy hablaremos de sexo, para variar, y concretamente lo haremos de buen sexo. Analizaremos mediante argumentos simples y demostrados el por qué es mejor acostarse con una mujer fea que con una guapa. Y lo mejor, llegaremos a unas conclusiones finales que te van a convencer a favor de las feas como mejores amantes en la cama (*Los argumentos que daremos son trasladables también a los hombres pero hoy nos centraremos en las mujeres).

 

 

Empecemos hablando de razones sociológicas. Un estudio realizado por el alemán Ulrich Rosar llega a la conclusión que las personas físicamente agraciadas no tienen que hacer prácticamente nada para ofrecer una imagen positiva mientras que las personas poco agraciadas necesitan desplegar una enorme disciplina y creatividad para gustar a los demás. ¿Os imagináis una fea desplegando su “disciplina” y “creatividad” en la cama? La cosa se pone interesante.

Sigamos con más argumentos. El sociólogo americano James McNulty añade que las personas feas, al estar en clara desventaja respecto a las guapas, son en todos los aspectos más comprensivas, amables y complacientes. Fijaros que McNulty nos sigue dando pistas y añade el concepto “complacientes”.

 

Por el momento ya hemos averiguado que las feas tienen más disciplina, despliegan creatividad y son más complacientes. Pero aquí no acaba todo, hay mucho más. Un estudio realizado por la Universidad de Medicina en Oxford afirma que las feas desprenden más feromonas que las guapas. La razón es bien simple, se trata de una estrategia de la naturaleza para compensar que tienen menos posibilidades que tener sexo y, de esta forma, garantizan mayores posibilidades de fertilidad.

 

Y bien, a la luz de los diferentes estudios sociológicos y científicos, llegamos a las siguientes conclusiones en cuanto a las mujeres feas en sus artes amatorias:

 

  • Disciplina. Una tía fea nunca te dejará a medias. Está claro que tendrás que hacer un esfuerzo y concentrarte para llegar al orgasmo, ya que no tendrás el estímulo visual a tu favor, pero no descansará hasta que estés totalmente satisfecho.
  • Creatividad. Olvida la típica postura del misionero y prepárate para vivir una auténtica aventura sexual. Esta mujer fea que está en tu cama se ha estudiado el Kamasutra entero y sabe cómo aplicarlo. Te tiene ahí y no te va a dejar escapar hasta que haya realizado las infinitas posturas y artes amatorias escritas en el antiguo manual. Hablamos de follar y de verdad.
  • Complacientes. No esperes que te pregunte qué es lo que más te gusta, ella se encargará de hacértelo todo. Y cuando sigo todo, ¡es todo!. Con ella descubrirás infinitas nuevas formas de placer. Aprenderás que tu cuerpo tiene rincones que nunca antes habías explorado. Prepárate para recibir más placer en un solo encuentro sexual del que te han dado todas las mujeres guapas con las que has estado.
  • Sus feromonas. Una fea de verdad es una mujer que desprende sexo por todos los poros. Te pedirá guerra y de la buena. Vuestros sudores se mezclarán y crearán una fórmula explosiva que despertará en ella la necesidad de poseerte sin más, sin límites.
  • Pocas oportunidades. Pare ella esta es una noche especial y no sabe cuándo se va a volver a repetir, si es que se repite en alguna ocasión. Olvida aquello de echar un polvo, dos o hasta tres. Hoy te tiene a su merced y lo sabe. Te va a exprimir hasta tal punto que vas a querer morir. Piensa en hidratarte porqué lo vas a necesitar.

 

Lisa Rose 17 octubre 2014 1 etiquetas (mostrar)

Comentarios

Gonzalo

Gonzalo dijo:

jajajajajaja No quiero ni pensar si se juntas dos feos

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