Mastúrbate en la oficina ¡por el bien de la empresa!

Andaba dando vueltas por internet, leyendo entre blogs y foros donde se habla de sexo, y me he encontrado con una realidad generalizada. Resulta que muchas personas, posiblemente más mujeres que hombres, confiesan en sus relatos haberse masturbado en la oficina alguna vez. Los hay hasta que aseguran hacerlo con cierta regularidad. Nos cuentan con todo tipo de detalle los maravillosos orgasmos que han tenido en la empresa en la que trabajan: esa mano debajo de la mesa, los juguetes sexuales que usan a escondidas o las películas porno que ven cuando no mira nadie. A primera vista parece un escándalo. ¿Os podéis imaginar cualquier compañero de vuestra empresa dedicándose momentos de placer? Seguro que sí... Es más, apuesto a que a más de un@ se le está dibujando una pequeña sonrisa en la cara en este preciso momento, al leer el post, recordando experiencias vividas en primera persona.

 

 

Y es que, si nos paramos a pensar en ello, no tiene nada de raro masturbarse en el trabajo. Vivimos en nuestro puesto de trabajo más de 8 horas diarias. Nuestro cuerpo está ahí, junto a nosotros, esperando que encendamos la llama en cualquier momento. En ocasiones el calentón puede llegar debido a un estímulo real, aquel o aquella compañer@ de trabajo que tiene un cuerpo de vicio; otra posibilidad puede ser un pensamiento o recuerdo erótico, provocando una bonita erección o que te humedezcas completamente; otra causa más puede ser una simple reacción fisiológica, cuando el cuerpo te pide un premio ante tanto estrés laboral. Pero lo que está claro es que tu sexo es quien manda y, si te apetece, ¿por qué no deslizar una mano debajo del pantalón o la falda o hacer una visita al baño para dedicarte unos minutos de placer?

Si analizamos la jornada laboral veremos que existen recesos para comer, interrupciones para fumar o simplemente momentos para descansar. Entonces, nada extraño debería parecernos un descansito especial que sacuda nuestros cuerpos. Existen pocas técnicas de relajación más efectivas que un enorme orgasmo. Y tras él, atención a los empresarios, la productividad es mayor ya que volvemos a un estado de concentración óptimo. Queridos jefes, habrá que valorarlo, ¿no creen?

Así que ya lo sabes, si eres de los que ya disfrutan de su cuerpo durante la jornada laboral, ¡felicidades! Y si nunca lo has probado, no esperes a que lo oficialicen. ¡Empieza mañana mismo! Piensa que posiblemente cuando tu compañer@ cierra la puerta de su despacho o se ausenta unos minutos está regalándose placer, rebajando su estrés y, en consecuencia, aumentando la productividad de la empresa.

Lisa Rose 20 octubre 2014 1 etiquetas (mostrar)

Comentarios

Laura

Laura dijo:

jajaja yo pensaba que era la única que lo hacía pero veo que no. a mi me es muy facil porque trabajo dentro de un despacho cerrado. lo hago minimo dos o tres veces por semana, mi manita debajo de la mesa y hasta el orgasmo. viva el sexo!

Pablo

Pablo dijo:

La gente está fatal…

Leandro

Leandro dijo:

Así va el país Pablo. Yo si tengo un calentón me espero y lo resuelvo en casa. Donde tengas la olla no te toques la p.. ;)

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