Cómo estimular tus pechos hasta el orgasmo.

Existen infinidad de tipologías de pechos, debido a diferentes tamaños, formas, colores. Independientemente de sus peculiaridades, todos ellos, sin excepción alguna, son una de las zonas erógenas más importantes del cuerpo de una mujer. Se trata de una zona verdaderamente sensible y al estimularla se genera una respuesta directamente ligada al deseo sexual. De hecho, algunas mujeres afirman que disfrutan de grandes orgasmos con sólo tocarlos. Para hacerlo es muy importante tener una buena técnica adquirida, de lo contrario puede no producir el efecto deseado.

 

 

Hoy os hablamos precisamente de cómo estimular los pechos de forma efectiva y sacarles el máximo partido, ya sea a solas o en pareja.

La gran sensibilidad que poseen los pechos se debe a la enorme cantidad de terminaciones nerviosas que hay en ellos. Además, al estar la piel tensada, reciben mejor el estímulo del tacto.

Existe la tendencia, extendida sobre todo en los hombres, de centrarse en la estimulación de los pezones. Aunque ciertamente es una de las zonas más sensibles, no hay que olvidar la estimulación del resto de los pechos.

  1. Vas a empezar a disfrutar de tus pechos, momento en el que puedes deleitarte con la mirada. Céntrate en ellos y en cómo cambian de forma al estimularlos. Disfruta del tacto pero también de la vista.
  1. Al tocarlos, recuerda que los pechos no son bocinas ni pelotas anti estrés. Hay que saber tratarlos con delicadeza, sólo así conseguirás la máxima excitación.
  1. Tal y como hemos comentado, la tersa piel que los recubre hace que sean muy sensibles. Unas pequeñas y delicadas caricias harán que empieces a ponerte a tono. Recuerda que puedes añadir diversión con una pluma estimuladora, la mezcla de caricias y cosquillas es infalible. Acaricia tanto los pezones como el resto del pecho y deja que poco a poco se endurezcan.
  1. Cuando notes que el juego avanza y notes el calor, es momento de continuar con las caricias, esta vez más directas y firmes. Juega con la presión, los pellizcos y los movimientos. Sujétalos con fuerza y desplázalos hacia los lados, arriba y abajo, en forma de círculos…
  1. Dependiendo del tamaño de tus pechos, si te es posible, chúpalos y succiónalos. Si no te es posible, existen unos succionadores de pechos que te alegrarán tus momentos a solas. Si estás en pareja, pídele a tu amante que te chupe tanto los pechos como los pechones, que te succione y te muerda ligeramente.
  1. Al aumentar la excitación, notarás que tu sexo está húmedo. Es el momento de añadir un estímulo externo. Sigue acariciando tus pechos con una mano y desplaza la otra hacia tu clítoris y el resto de tu vagina. Puedes usar estimuladores sexuales o huevos vibradores que harán el trabajo por ti mientras centras ambas manos en tus pechos. Las vibraciones en tu interior te pondrán a mil.
  1. Añade otros juguetes pensados para la ocasión, como son las pinzas para pezones o este juguete de electrosex. Con ellos explorarás nuevos caminos de placer.
  1. Cuando te acerques al orgasmo, centra tus esfuerzos en tu clítoris y en uno de tus pechos. Un pellizco en el pezón seguido de un intenso apretón de pechos durante el clímax harán que tu orgasmo se magnifique como nunca.
Lisa Rose 09 diciembre 2014 2 etiquetas (mostrar)

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