Zonas erógenas, ¡el sexo no es sólo penetración!

El sexo es un arte y, como en todos los artes, sólo dominando a la perfección la técnica puedes llegar a ser un artista.

Cuando pensamos en sexo nos limitamos muchas veces pensar en la penetración. Lo hemos comentado en infinidad de ocasiones, el sexo es mucho más que un pene dentro de la vagina.

 

 

No cabe duda de que tanto el órgano sexual masculino como el femenino son las zonas erógenas por excelencia. Pero existen muchas otras partes del cuerpo que también tienen terminaciones nerviosas, zonas sensibles al placer si sabemos estimularlas.

EL PENE Y LOS TESTÍCULOS – Es una zona erógena especialmente sensible. Aunque creemos saberlo todo, cada una de las partes que lo componen merecen especial atención. No te limites únicamente a estimular el pene con el típico vaivén, juega por separado con las diferentes áreas: el prepucio, el tronco, los testículos, el escroto…  La intensidad y dedicación que emplees en cada punto será decisivo para que la experiencia sea más o menos gratificante. Existen unos excelentes masturbadores masculinos que ayudarán, ya sea a solas o en pareja, a disfrutar como nunca.

LA VAGINA – En esta ocasión hablamos de la principal zona erógena de las mujeres, posee incluso más terminaciones nerviosas que el pene y es todavía más complejo que este. Se debe estimular prestando especial atención a cada área por separado, tanto externamente como internamente. Juega con los labios mayores y menores, el clítoris, la parte exterior del orificio y de forma interna, estimulando cada una de las paredes vaginales y el famoso punto G. Además de con el pene, los dedos y la boca, existen muchos juguetes eróticos que serán de gran ayuda, ayudándote a conseguir más y mejores orgasmos. Hablamos de: vibradores para penetración; vibradores conejito rampante para estimular a la vez internamente y tu clítoris; balas vibradoras para centrarte en el clítoris; o estimuladores sexuales que permiten que obtengas placer al frotar el juguete con el sexo de forma externa.

LOS PECHOS – Algunas mujeres afirman llegar al orgasmo estimulándose únicamente los pechos, y especialmente los pezones. Destacamos uno de los grandes best sellers de los últimos tiempos, las pinzas vibradoras para pezones. Con ellas no sólo obtendrás gran placer sino que además sorprenderás a tu pareja en tus encuentros sexuales.

EL ANO – Hablamos de una zona erógena que merece tener en cuenta y mucho, tanto en mujeres como en hombres. Posee una gran cantidad de terminaciones nerviosas. Cuando hablamos estimulación anal se ha descrito hasta un tipo de orgasmo concreto, de especial intensidad y enorme placer. Si nunca lo has probado, ha llegado el momento. En hombres, además, existe la próstata o el Punto G masculino que hacen de él una zona erógena especialmente interesante. Usa un lubricante anal de mayor densidad para ello y un dildo, vibrador o plug anal diseñados especialmente para que sientas el máximo placer posible. ¿Has visto los estimuladores de próstata masculinos? No nos cansaremos de decirlo, el ano es una zona erógena a explorar tanto en tus sesiones masturbatorias como en tus relaciones sexuales en pareja.

LA BOCA – Tanto los labios como su interior son muy sensibles. Los besos son importantes, pequeños, grandes, cortos, largos, con y sin lengua, mordiscos, lametazos… Aprende a disfrutar de la boca estimulándola con la dedicación que merece.

LOS MUSLOS – Tanto en hombres como en mujeres, la proximidad que tiene la parte interior del muslo al órgano sexual principal los hacen muy sensibles. Al estimularlos, aumentará la excitación y te preparará para el sexo.

LOS PIES - ¿Sabías que en los pies hay terminaciones nerviosas provenientes de todo tu cuerpo? Conseguirás grandes resultados si aprendes a estimularlos. Muchas personas sienten especial atracción hacia los pies, se excitan al verlos. Son los llamados fetichistas de pies.

LAS OREJAS – Muy sensibles tanto en hombres como en mujeres. El lóbulo y la parte trasera de las orejas son las zonas más importantes.

EL PELO Y LA CABEZA– Hablamos tanto del cabello como del cuero cabelludo. Al acariciarlo nos relajamos y nos predispone a tener relaciones sexuales. También es muy placentero tocarlo después de tener sexo.

LA ESPALDA Y EL CUELLO – La zona más sensible estaría en la parte superior de la espalda, tanto en los hombros como en el inicio y el propio cuello. Juego con besos, caricias y pequeños lametazos para que tu pareja aumente su excitación.

LOS BRAZOS – La parte interna del brazo, en especial el antebrazo, cuenta con terminaciones nerviosas que lo hacen muy sensible.

Además de todo lo que hemos comentado si estimulas cualquier parte del cuerpo con el suficiente esmero conseguirás un efecto positivo en tu pareja y será bienvenido, predisponiendo de forma global al sexo.

Escribe un comentario

Por favor, ten en cuenta que revisamos todos los comentarios antes de su publicación.