Miedos y Fobias relacionadas con el sexo

A diario, fruto de nuestras actividades y relaciones con otras personas, vivimos muchas emociones y éstas afectan nuestro estado anímico. Podemos, por ejemplo, estar contentos, tristes, melancólicos, animados, eufóricos… El sexo es una actividad más dentro de nuestro día a día y suele comportarnos excitación, un estado anímico muy placentero. Pero, ¿qué ocurre si algo relacionado con el sexo en lugar de excitarnos nos provoca miedo o incluso un miedo irracional que se convierte en fobia?

 

  

 

Os contamos los miedos y fobias más habituales relacionadas con nuestra actividad sexual:

EL DESNUDO – Hay personas a las que no les gusta mostrarse desnudas delante de otras porque no se sienten seguras con su cuerpo o simplemente no les gusta como son. Este miedo puede llevarse al extremo y convertirse en una fobia que afecte no sólo al desnudo en sí sino que además actúe como freno para la excitación y la propia actividad sexual. Cabe recordar que cuando estás en la cama con otra persona ésta te ha escogido y sabe con quién está. Simplemente relájate y ofrece tu mejor versión. De esta manera podrás disfrutar al máximo y harás que tu pareja disfrute también.

EL SEXO – Se trata de un miedo irracional e incluyo fobia a cualquier actividad de tipo sexual. La mera excitación como respuesta al estímulo sexual se convierte en un problema y quienes lo sufren no pueden llevar a cabo una relación sexual normal.

UN PENE O UNA VAGINA– Hacia uno u otra, dependiendo del sexo y de la tendencia sexual, esta fobia afecta a personas en relación con la pareja que tienen en frente en el momento de practicar sexo. La mera presencia del pene o la vagina opuestos provoca un estado de shock que bloquea e incapacita para tener sexo. En ocasiones es únicamente una respuesta ante lo nuevo que desaparece tras unas sesiones. En otras el problema es mayor y requiere de un tratamiento psicológico.

LA PENETRACIÓN – Esta sería una de las fobias más comunes. Puede deberse a una mala experiencia sexual anterior en la que ha habido dolor. La situación es compleja ya que la propia fobia imposibilita que la persona pueda relajarse. El cuerpo se contrae y contra resta la dilatación vaginal y la lubricación necesaria que evitaría el dolor.

NO ERECCIÓN – Esta fobia está relacionada con el temor en hombres a no poder mantener una erección y en mujeres a que su amante no pueda conseguirlo. Como en cualquier miedo irracional, la respuesta del cuerpo es el reflejo de la mente. Si no puedes controlar tus pensamientos difícilmente tu cuerpo responderá positivamente a la excitación. Una vez más relajarse e intentar disfrutar del momento son la mejor terapia.

Existen muchísimas otras fobias relacionadas con el sexo. Si sufres alguna de las mencionadas o cualquier otra de la que no hemos hablado, recuerda que todas ellas pueden ser tratadas, a veces de manera mucho más sencilla de la que crees. Y que tratarlas es importante para que puedas disfrutar de tu sexualidad de forma abierta y sin complejos.

Una vez más, todo está en nuestra mente. Si aprendes a relajarte podrás gozar como mereces.

Lisa Rose 11 junio 2015 2 etiquetas (mostrar)

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